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La guerra del general Escobar
José Luis Olaizola


Género: Biografía, novela histórica.

Edad recomendada: A partir de 16 años.

Primera edición: 1983

Páginas: 215

Resumen: El coronel de la Guardia Civil Antonio Escobar Huerta, el 19 de julio de 1936 contribuyó a que no prosperase la sublevación militar en Barcelona. Hijo, hermano y padre de militares (y de una hija monja), pese a sus convicciones religiosas, y a estar en desacuerdo con armar a los anarquistas, optó por mantenerses fiel al gobierno legalmente constituido de la II República. Posteriormente, al disolverse en la zona republicana la Guardia Civil, se integró en el ejército, y fue ascendido a general. Fue herido en dos ocasiones, una en el frente, y otra, de gravedad, durante los enfrentamientos con los anarquistas en Barcelona el 1937. Un hijo suyo, enrolado en el bando franquista, murió en la batalla de Belchite. Al final de la guerra no aceptó la posibilidad de exiliarse que se le ofreció, y tras ser acusado de "rebelión militar" (el delito que de hecho habían cometido quienes le juzgaban) fue condenado a muerte y ejecutado en Barcelona, en el castillo de Montjuic, el 1940. Su superior en Barcelona el 1936, el general y guardia civil José Aranguren Roldán, que también se mantuvo fiel a la República durante toda la guerra, al igual que Escobar se negó a exiliar-se, y también fue fusilado por los franquistas (el 1939, en Valencia).

Contexto histórico: Tras la dictadura de Primo de Rivera, el 1931 se había proclamado la Segunda República, y desde entonces las tensiones entre los sectores progresistas y conservadores de la sociedad española habían ido en aumento. A partir del triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, las discrepancias y los enfrentamientos se agravaron.

La Guerra Civil se inició el 18 de julio, tras la sublevación de una parte de las fuerzas armadas contra el gobierno legítimo de la Segunda República. Tras quedar dividido el país, la guerra se prolongó hasta el 1 de julio de 1939, con el último parte de guerra firmado por Francisco Franco, el cual estableció una dictadura que duraría hasta 1975.

Al iniciarse la guerra, la Iglesia se puso del lado de los sublevados, lo que, añadido a un resentimiento histórico contra ella de parte de la población, contribuyó a que en la zona bajo control republicano se desencadenara una persecución de carácter religioso, por parte de grupos descontrolados, que las autoridades inicialmente no supieron atajar de forma adecuada. En la zona controlada por los sublevados se desarrolló también una persecución, en este caso dirigida por las mismas autoridades, contra cualquier persona sospechosa de simpatizar con la República.

En ambos bandos se cometieron graves crímenes, sobre todo en las retaguardias. Finalizada la guerra, los vencedores iniciaron una purga contra todos quienes hubieran dado apoyo a la República: se investigó y condenó, con escasas garantías procesales, los hechos delictivos, reales o supuestos, cometidos en la zona republicana. En cambio, los delitos de los vencedores no fueron investigados ni enjuiciados.

Antonio Escobar fue una de las víctimas de los juicios sumarios llevados a cabo entonces, sin las garantías procesales necesarias. Igual que Lluís Companys, presidente de la Generalitat de Catalunya republicana, también condenado y fusilado en Montjuic el 1940. Y como ellos, muchos miles más.

Tras el final de la dictadura y el advenimiento de la democracia, no hubo un interés por revisar los juicios y las condenas del periodo franquista, ni tampoco por favorecer la localización de millares de víctimas republicanas fallecidas durante la guerra y sepultadas todavía en fosas comunes repartidas por todo el territorio.

En 2007 se aprobó la Ley de Memoria Histórica, que intentaba restaurar la memoria de los represaliados republicanos y favorecer la localización de las fosas comunes y la exhumación de los sepultados en ellas.

Sobre el autor: José Luis Olaizola nació en San Sebastián el 1927. Se dedicó inicialmente el ejercicio de la abogacía, y no fue hasta 1979 que publicó su primer libro. Ha desarrollado también una gran actividad como articulista. 'La guerra del general Escobar', ganadorà del Premio Planeta de 1983, fue su tercer libro.

Entre otras muchas obras, es autor también de 'El Anarquista Indómito' (2017), sobre la vida de Melchor Rodríguez García, un sindicalista, anarquista, concejal y delegado de prisiones durante la Guerra Civil, conocido por su labor humanitaria para evitar asesinatos de presos en el bando republicano desde su puesto como delegado de prisiones (algo que no le valió para evitar la posterior represión de los vencedores; tras pedirse para el la pena de muerte, Melchor Rodríguez fue condenado a veinte aņos de carcel, de los que cumplió cuatro).

José Luis Olaizola es padre de nueve hijos. Fundó la ONG 'Somos Uno', para ayudar a niņas thailandesas a salir de la prostituición y escolarizarse (ongsomosuno.com).

Adaptación al cine: La película 'Memorias del General Escobar', dirigida por José Luis Madrid (1984) no está basada en la novela, sinó en un guión previo de Pedro Masip (en el qual Olaizola también intervino algo; luego Masip se querelló con Olaizola por un presunto plagio). A pesar de la buena intención de recordar la figura de Antonio Escobar y de respetar los hechos verídicos, la película de José Luis Madrid no tiene la calidad del relato de Olaizola.

Algunos derechos relacionados (de la Declaración Universal de los Derechos humanos):

Algunas sugerencias:

A) Comentario de texto sobre fragmentos del libro.

c) Textos sobre la Guerra Civil espaņola:

 

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