Arrorró, arrorró,
mi niño tiene un casco,
pero no es de obrero.
Mi niño tiene una porra,
que no es un apero.Arrorró, arrorró,
mi niño ya no duerme
porque dice que la gente
ya no lo quiere.Arrorró, arrorró,
duérmete pronto,
mi ángel acorazado,
o tendrás pesadillas
con piedras y palos.Arrorró, arrorró,
duérmete mi vida,
que a los guripas insomnes
se los llevan los anarquistas.Arrorró, arrorró,
ya sueña mi niño
con sus treinta denarios.
Uno, tres... uno, dos...
mi maderito lindo
por fin se durmió.