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Ibn Jatima, un precursor de la teoría microbiana de Pasteur

José González Núņez. www.hoyesarte.com, 13/05/2021 (fragmentos)
El desarrollo de la etapa científica de la microbiología y de la inmunología tuvo su inicio en el último tercio del siglo XIX, un tiempo en el que muchas ideas tenidas por inamovibles empezaron a resquebrajarse y, como consecuencia, a exigir nuevos enfoques distintos del paradigma clásico de la medicina.

En el nacimiento y evolución de ambas disciplinas científicas tuvo un papel decisivo el establecimiento de la teoría microbiana o "teoría germinal de las enfermedades infecciosas" por parte del químico francés Louis Pasteur, apoyada en sus propios trabajos experimentales y en los del médico alemán Robert Koch.

La teoría microbiana establecía que toda enfermedad infecciosa tiene su causa (etiología) en un germen o microorganismo patógeno con capacidad para propagarse entre las personas, además de ser el causante de procesos químicos, como la descomposición y los procesos de fermentación.

Previamente, el investigador francés, aplicando de forma rigurosa el método científico, había refutado definitivamente la teoría de la generación espontánea de los organismos vivos, que se remontaba a los escritos aristotélicos y todavía seguía viva no solo en una buena parte de la población, sino también en la mente de muchos médicos.

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Sin embargo, la teoría microbiana de la enfermedad infectocontagiosa había sido intuida previamente por algunos perspicaces autores a lo largo de la historia, siendo los primeros testimonios de los que se dispone los correspondientes a los escritores grecorromanos del siglo I a. C. Marco Terencio Varrón y Tito Lucrecio Caro, quien en su obra eternamente viva De rerum natura dice:

"Hay gérmenes de numerosas sustancias que nos dan vida y, al contrario, es innegable que vuelan por el aire muchos gérmenes de enfermedad y de muerte. Cuando un azar o accidente ha reunido estos últimos e infectan el cielo, el aire se hace pestilente".

Un salto histórico hasta el Renacimiento lleva hasta al médico italiano Girolamo Fracastoro, quien, a mediados del siglo XVI, defendió en su obra 'De Contagione et Contagiosis morbis' que la sífilis y otras enfermedades infecciosas, como la peste, la viruela y el sarampión, eran causadas por diminutos "gérmenes" o "seminarias" y se transmitían de persona a persona.

No obstante, únicamente sería tras la invención del microscopio por Antoine van Leeuwenhoek en la última parte del siglo XVII cuando pudo comprobarse la existencia en el aire, en la tierra y en el agua de una asombrosa variedad de pequeñas formas de vida o criaturas a las que se denominó "animálculos".

Entre la obra de Lucrecio y la de Fracastoro se sitúa la del polifacético médico andalusí Ibn Jatima, quien en la recta final del Medievo aventuró la teoría, compartida con su amigo y colega Ibn al-Jatib, de que la peste se transmite a través de "organismos minúsculos que pasan de un cuerpo a otro", adelantándose a sus colegas de la Europa cristiana en la hipótesis del contagio microbiano y en la importancia del aislamiento y otra serie de medidas higiénicas y preventivas en el transcurso de las epidemias. Dice Ibn Jatima:

"El resultado de mi larga experiencia es que si una persona se pone en contacto con un paciente inmediatamente se ve atacada por la epidemia y experimenta los mismos síntomas".

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Se sabe que [Ibn Jatima] tuvo como maestros a los también almerienses Ibn Luyun y Al-Balafiqui, que se dedicó a la enseñanza de la lengua árabe y de otras ciencias, fue secretario (katib) de los gobernadores de Almería, actuó como notario, formalizando contratos, y ejerció como lector del Corán y maestro de sus enseñanzas (muqrí) en la mezquita mayor de Almería. Su etapa de madurez personal, literaria y científica se produjo durante los reinados de Yusuf I y Muhammad V.

Se tiene constancia de su aversión a los viajes, pero frecuentó las tertulias literarias y las reuniones de intelectuales en la corte granadina, en las que era apreciado por su inteligencia y bondad. Además de gramático y filósofo, Ibn Jatima fue poeta, historiador, médico y compuso obras de los más variados géneros.

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Como médico, su obra principal y más importante es Logro del objetivo propuesto en la aclaración de la enfermedad de la peste (conocida como el Tratado de la peste de Ibn Jatima o el nombre reducido de Tahsil), dedicada a la famosa epidemia de peste bubónica del siglo XIV, cuyo azote él vivió personalmente en la ciudad de Almería entre 1348 y 1350.

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La peste negra en Almería y el pensamiento de Ibn Jatima

La "peste negra" o "muerte negra", a la que se atribuye el principio de la "unificación microbiana del mundo", al asolar a los tres continentes hasta entonces conocidos: Europa, Asía y África, cambió el orden social, económico y político del mundo, marcando un nuevo rumbo en la historia de la humanidad. De acuerdo con el gran historiador árabe Ibn Jaldún:

"La terrible peste se desató contra la humanidad, tanto en Oriente como en Occidente, asolando los países y llevándose parte de nuestra generación. Su oleada destruyó numerosos logros de la civilización. (…) Pueblos y casas se vaciaron, las ciudades se despoblaron, dinastías y tribus se debilitaron. La faz del mundo habitado cambió". Según los cronistas cristianos, "después del diluvio no hay noticia de una calamidad igual".

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La respuesta a la pestilencia fue absolutamente ineficaz en todas partes. Petrarca cuenta que: "Los médicos quedaban estupefactos, sin dar respuesta alguna, los historiadores permanecían mudos y los filósofos se encogían de hombros y guardaban silencio".

Por eso, no es de extrañar que el refrán castellano que aseguraba que lo más prudente era "huir luego, lejos y largo tiempo" resonara con fuerza en los oídos de la gente.

Sin embargo, esta no fue la actitud de Ibn Jatima. Ni siquiera en los peores días de la epidemia se alejó de su ciudad, siempre trató de dar respuesta acerca de las causas del mal bubónico y, en base a sus agudas observaciones clínicas, propuso consejos prácticos para protegerse del mismo y evitar su propagación, aunque no pudo evitar la muerte de su propio hermano Muhammad.

En febrero de 1349, cuando todavía no se había producido el pico de la epidemia, escribió su 'Tratado de la peste' o Tahsil, motivado, según él mismo cuenta en la introducción del libro, para dar respuesta a las preguntas que un amigo suyo, "al que no le puedo negar nada", le planteó en relación a la epidemia pestífera.

Un observador agudo, un médico perspicaz

Ibn Jatima fue un adelantado a su tiempo y en varios aspectos predice algunas de las teorías y descubrimientos científicos que tuvieron lugar en los siglos XIX y XX. El más importante de ellos es su anticipación de la teoría microbiana de la enfermedad infecciosa, al plantear que "los vapores o vahos infectados por organismos minúsculos" invaden el cuerpo de la persona afectada causándole la enfermedad y que estos vapores se transmiten de unos individuos a otros a través del aire que se respira y del contacto con los enfermos.

El médico almeriense apostilla que tanto la ciencia como su propia experiencia testimonian todo esto, asegurando:

"El origen y la raíz de esta calamidad es la alteración del aire y su cambio o transformación a una segunda naturaleza. No hay nada que altere y cambie más el aire hacia la putrefacción y la corrupción que los vapores que se desprenden de los enfermos afectados por esta enfermedad, especialmente de la respiración de los enfermos cuando mueren por tener arraigados en sus cuerpos la corrupción y la putrefacción; pues se trata de vapores nocivos, putrefactos y tóxicos que, si algunos de los que tratan y tienen contacto con estos pacientes los inhalan con asiduidad, dejan huella en ellos y éstos se contagian con la misma enfermedad en la medida de su predisposición y la celeridad de su reacción y resistencia (…). Y, de la misma forma que el daño proviene de los alientos de los enfermos cuando respiran, así también proviene de los vapores que emanan de sus cuerpos, aunque no estén bajo su influencia ni sean susceptibles de ellos, y del uso de sus vestidos y de las ropas de las camas en las que pasan el periodo de la enfermedad…".

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