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Iñaki Zubizarreta: "El monstruo del 'bullying' puede tener una cara muy dulce, porque es una cara de niño"
Elías Israel. 20 Minutos. 25-10-2019
L'Alquería del Basket de Valencia abrirá sus puertas a las 18:00 horas de esta tarde para convertirse en la primera parada de la campaña "Actuamos contra el Bullying" que la ACB y la Asociación NACE (No al Acoso Escolar) promueven conjuntamente y que visitará distintas ciudades españolas en los próximos meses.

El ex jugador ACB Iñaki Zubizarreta contará su tremenda experiencia como víctima del bullying. Su imponente presencia, mide 2'07, no invita a pensar en un sufrimiento tan grande cuando tenía 12 años y ya medía 1'87. Le insultaron, le humillaron, le llegaron a meter la cabeza en una letrina hasta comerse la mierda, le dieron una paliza que le llevó al hospital y se asomó al precipicio, de manera literal.

Hoy, después de superar todos aquellos fantasmas, puede contar en primera persona el sufrimiento del acoso escolar o como él la llama la visita del "monstruo con cara de niño". Ha hecho de la lucha contra el bullying la bandera de su vida, no por lo que pasó sino porque nadie más lo sufra. Su mensaje duele, pero es de esperanza porque se puede salir, pero hay que tener las herramientas.

Entre masaje y masaje en su clínica, encuentra un hueco para atendernos.

¿Qué pretende la campaña?
El objetivo es darle visibilidad al acoso escolar, concienciar. Este problema está entre nosotros, sigue vigente, pero hay que conseguir romper la ley del silencio. El mensaje es que hay vida después del acoso, pero hay que atajar el problema de raíz, prevenir dando las pistas para detectarlo y actuar. No es una campaña de sensibilización, aquí se trata de afrontar problemas reales y poner todo lo que está en nuestra mano para ayudar a resolverlos.

¿Qué cara tiene el monstruo?
El monstruo puede tener una cara muy dulce, porque es la cara de un niño. Desde la inconsciencia se puede hacer muchísimo daño. Es un tema complicado, porque detrás del "son cosas de niños" la gente lo pasa muy mal, hay vidas que quedan marcadas y vidas que se van. Hay casos escalofriantes, tremendos y chicos que se quitan la vida porque no encuentran una salida a su problema. El año pasado se marcó un récord de suicidios escolares. Por ellos ya no podemos hacer nada, pero sí debemos hacerlo porque ningún otro viva o muera en ese agujero. Mi caso puede ser llamativo, pero ya no es importante. Se trata de ayudar a los que hoy están sufriendo.

¿Se puede perdonar?
Es lo más difícil, porque primero te tienes que perdonar a ti mismo, pero es necesario para poder avanzar y restañar las heridas del pasado. Yo no he vuelto a saber nada de ningunos de aquellos chavales. Puedo llegar a entender que se vaya todo de las manos, pero con la profesora me costó muchísimo. Era una adulta, que estaba viendo lo que estaba pasando y que contribuyó a que el monstruo creciera. Participó de la humillación. Se equivocó, pero a ella también la he perdonado, aunque me costó horrores.

¿Qué recomienda a los padres?
Pues que pasen mucho tiempo, todo el que puedan, con sus hijos, que intenten entender su mundo, que es distinto. Que sean susceptibles a sus inquietudes, sus miedos, sus problemas. El mejor regalo es el tiempo. Siempre hay indicios para ver si tu hijo está sufriendo, si cambia de hábitos y si tu pequeño es de los que comete fechorías, que intenten conocer los hechos antes de sacar las uñas, porque quizás tu hijo sea menos perfecto de lo que tú quieres creer.

¿Y a los niños?
Que denuncien, que no es lo mismo que chivarse. Esto no tiene comparación con copiar en un examen o con estar hablando en clase. Si notan que alguno está siendo humillado, excluido, que no le dejen solo. El silencio puede ser letal.

¿Qué herramientas se necesitan?
Yo encontré mi salida en el deporte, en el baloncesto en particular. Empecé a sentir el reconocimiento, que no tiene que ver con la popularidad, sino sencillamente con sentirme parte de un grupo, importante dentro de él. Poco a poco encontré las herramientas, pero mi caso ya pasó. Por eso, esta campaña es importante. Pensamos que esta Liga se puede ganar de verdad. Es un trabajo de equipo, entender que nadie es ajeno al problema, vamos a sumar voces, a tocar conciencias. Aquí el mensaje es que se puede evitar, se puede salir y vamos a actuar para conseguirlo.